Muchas veces la construcción o distribución de los baños recibe menos importancia de la que merece. Esto se debe, principalmente, al poco espacio con el que se cuenta al construir o reformar tu cuarto de baño.
A continuación, le mostramos los tres tipos más comunes de distribución de baños, según dónde se sitúen los sanitarios dentro del mismo, para que al momento de reformar elija la más adecuada según el espacio disponible y las necesidades que busca suplir:
Baños en línea – Distribución de baños rectangulares
La ventaja de este tipo de baño es que, al tener todos los elementos sanitarios sobre una sola pared, permiten realizar una instalación más barata para la toma y salida del agua.
Sin embargo, el principal inconveniente es que forman ambientes muy largos y estrechos, que conlleva a poca o inadecuada ventilación e iluminación natural.
Por lo cual este tipo de construcción es apropiada para ambientes estrechos (de 1,20 a 1,50 m de ancho). En caso de que se disponga de entre 3,60 a 4 m de largo, la ducha también se puede sustituir por una bañera.
Baños en paralelo – distribución de baños cuadrados
Este tipo de distribución es apropiada para ambientes de medidas más regulares: cuadrados o rectangulares, de medidas muy similares por lado.
Por ejemplo, un baño que tenga de 2,20 a 2,50 m por lado, permite la colocación de dos lavabos, inodoro, bidé y ducha; o de un lavabo, inodoro, bidé y bañera. Pero si una de las paredes tiene un mínimo de tres metros, permite la colocación de los cinco elementos: lavabo, inodoro, bidé, ducha y bañera.
Baños en L
Esta disposición es apropiada para ambientes pequeños, ya que permite la colocación de los elementos esenciales (lavabo, inodoro, bidé y ducha) en un ambiente de sólo 1.70 x 2.00 m.
Con el mismo ancho y un largo de 2.40 m. permite el cambio de la ducha por una bañera. Tanto ésta solución como la anterior del baño en paralelo, aumentan los costos de la construcción, ya que diversifica la red de alimentación y evacuación de agua.
Opciones adicionales:
Para una familia tipo, y según la vivienda media de la actualidad, suele ser necesario tener, como mínimo, un par de baños, o un baño y un aseo. En ese caso, instalarlos de forma contigua sirve para aprovechar las tomas de agua y las instalaciones de evacuación sobre una sola pared y por ende ahorrar en la fase de construcción.
Cuando las dimensiones lo permiten, pueden diversificarse las funciones corporales de las higiénicas, compartimentando el ambiente por medio de divisiones o tabiques, y sus correspondientes puertas. De esta manera, el cuarto de baño puede ser utilizado por más de una persona al mismo tiempo.